Las TIC y los cambios culturales

 










La interculturalidad se produce hoy más a través de comunicaciones mediáticas que por movimientos migratorios. Por eso, todos vivimos una condición análoga a la de los migrantes al estar expuestos diariamente a viajes mediáticos internacionales y a navegaciones electrónicas.(…)
Hay que mencionar también las escenas imaginarias en las que las tecnologías mediáticas amplían el repertorio de identidades, sobre todo para los niños y jóvenes.(…) Vivimos en un mundo donde aumentan los referentes sin territorio que ofrecen identificaciones y pertenencias en las que sobresalen los componentes imaginarios: (…) chateos por Internet y por teléfonos celulares con amigos o desconocidos que están en lugares no identificables. Diariamente, la televisión, los discos y videos crean la ilusión de que pertenecemos a comunidades trasnacionales que se imaginan como seguidoras de músicos o gurús que recorren el mundo. (…) Tanto la educación formal de la escuela como la educación informal de los medios masivos hacen imaginar que trascendemos nuestro territorio limitado, donde falta trabajo y los afectos son inestables, accediendo al espectáculo de quienes habitan triunfantes el mundo siempre en fuga de las giras y de megaconciertos o el universo ficticio de los héroes de videojuegos.
(…) Se agregan los hábitos de inmersión en una actualidad siempre pasajera, notorios sobre todo en las generaciones jóvenes: si son estudiantes se relacionan (…) conectados más bien con el campo audiovisual, el zapping y la interactividad electrónica.(…) Construir maneras, muchas maneras, razonadas de convivir.

Los fragmentos seleccionados arriba, extraídos del texto de Néstor García Canclini ¿Dónde está la caja de herramientas? Cambios culturales, jóvenes y educación, en el marco de un Seminario internacional en la Universidad de La Matanza “La formación docente en los actuales escenarios: desafíos, debates, perspectivas”, explican parte de lo que refleja la siguiente viñeta


En ella se puede observar una situación, en la que cuatro amigxs dialogan a través de sus celulares, a pesar de encontrarse al lado unx de otrx… Esto es probablemente hoy, una imagen de lo más real, sin metáfora de por medio, con lo cual, las palabras de Canclini toman cada vez más sentido en el curso de los acontecimientos que refieren a la cultura y a las formas de vincularnos. Canclini plantea que la Escuela debe reordenar el sentido de las nuevas formas de información y comunicación, ofreciendo más que saberes preestablecidos, una organización significativa de las experiencias sensibles –que son muchas y muy variables en la vida social- y la práctica necesaria para poder concebirlas democrática y críticamente. “Aprender a saber con lxs otrxs  con la diversidad que puede enriquecernos y también con la otredad que nos fastidia.”

La viñeta pone de manifiesto una visión acotada del uso de la tecnología, que si bien representa una situación muy común (y no solo entre les jóvenes), también intenta de algún modo denostar esa comunicación que se produce con y en los nuevos medios.

La tecnología móvil o celular, ha generado esa diversificación no solo de contenido, sino también de modos para “decirNos”.  Las personas adultas, que tenemos menos relación con estos dispositivos  a la hora de comunicarnos  cotidianamente, o en situaciones como la que muestra la viñeta, nos sentimos interpeladas y hasta horrorizadas por este modo de conexión…pero, es realmente una amenaza a la interacción humana? O simplemente es una nueva manera de encontrarse con otres?

Los monstruos de las nuevas fuentes de información e intercambio parecen pesar mucho más que sus virtudes y beneficios a la hora de ponernos a relacionar a la juventud con la tecnología, sin embargo en estos nuevos tiempos son justamente les jóvenes quienes llevan adelante grandes procesos de cambios positivos, a través de ella. 

Sin embargo la educación, como en la mayoría de su historial curricular, se queda desfazada de esta nueva realidad que ubica a las nuevas tecnologías en ligares tan preponderantes como el de ser espacio de intimidad, comunicación espontánea y disfrute. ¿Estamos preparades para aceptar esto? Creo que ni como docentes, ni como integrantes de la sociedad entendemos el alcance de este proceso comunicacional tan veloz que estamos viviendo, Barbero no habla de ello, y específicamente también nos plantea el miedo al cambio, a alejarnos de los parámetros conocidos que establecen la lectura de libros, la interacción personal y la hoja y el lápiz, casi como los verdaderos elementos constitutivos de la educación.

“…de ahí la antigua y pertinaz desconfianza de la escuela hacia la imagen, hacia su incontrolable polisemia que la convierte en lo contrario del escrito, ese texto controlado desde dentro por la sintaxis y desde fuera por la identificación de la claridad con la univocidad. La escuela buscará sin embargo controlar la imagen, ya sea subordinándola al oficio de mera ilustración del texto escrito...”

Algo de esa pérdida del control, de esa posibilidad de miles de imágenes circulando velozmente por carreteras virtuales, nos desconcierta tanto que nos impide, muchas veces, encontrar las posibilidades de aprendizaje con estas nuevas herramientas.

“ También en el terreno de los modelos y dispositivos de comunicación,los destiempos se entrecruzan y refuerzan convirtiendo la ruptura entre generaciones en el profundo conflicto entre culturas de que habla Margaret Mead. Pero la escuela escamotea ese conflicto reduciéndolo a sus efectos morales y traduciéndolo a un discurso de lamentaciones sobre la manipulación que los medios hacen de la ingenuidad y curiosidad de los niños, sobre la superficialidad, el conformismo y el rechazo al esfuerzo que inoculan en los jóvenes llenándoles la cabeza de morbo, banalidad y ruido.Lo que esa reducción impide es que ya no la escuela sino el sistema educativo se haga preguntas como éstas: qué signican saber y aprender?..” 

Y agregaría: qué significa comunicarnos?

Parte de esos nuevos paradigmas incluyen la deslocalización,en la que dentro de este lenguaje podríamos hablar de la misma forma con quien está a kilómetros de distancia o a nuestro lado. Sin duda un concepto que es muy difícil de entender para quienes crecimos en la cultura de la corporalidad tanto de personas como de objetos, libros, compras,etc.. C Partiendo de est peso cultural es que la viñeta cobra sentido,para quienes aún no hemos absorbido, aprendido o entendido esta “plasticidad neuronal”.

Nos encontramos ante sujetos dotados de una elasticidad cultural que, aunque se asemeja a una falta de forma, es más bien apertura a muy diversas formas, y de una “plasticidad neuronal” que les permite una camaleónica adaptación a los más diversos contextos y una enorme facilidad para los “idiomas” de la tecnología.”










 Barbero, J. M.,  (1996). Heredando el futuro. Pensar la educación desde la comunicación. Nómadas (Col),  (5),  . 

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